El desarrollo de la gestión medioambiental conduce a la reflexión
sobre la gestión de residuos, el ciclo de vida de los materiales
y su posible capacidad de contaminación. El hormigón y los
aditivos, como uno de sus componentes, no se escapan a la regla. La industria
del hormigón es respetuosa con las leyes medioambientales y ha
iniciado un proceso en el que muchas empresas ya se han planteado las
certificaciones en este sentido, resultando de suma importancia para todos
conocer estos ciclos de vida, el impacto medioambiental en cada uno de
sus puntos y la manera de eliminarlo, buscando el menor costo o incluso
un cierto beneficio en su gestión.
La primera consideración a hacer es que la industria del hormigón no es muy contaminante. Principalmente debemos tener en cuenta los tipos de residuos que se generan que, a su vez, tampoco son de elevado riesgo ecológico. Con una correcta gestión de los mismos no deberá aparecer ningún problema medioambiental significativo.
Vamos a ver someramente cuales serían estos residuos y las posibilidades que nos ofrece actualmente la industria para su eliminación o gestión, así como la posible capacidad contaminante que pudieran tener los aditivos que llevan los hormigones.